jueves, 29 de octubre de 2015

MEDIACIÓN PEDAGÓGICA DEL CONOCIMIENTO E INTERSUBJETIVIDAD.


Autora: MSc. Elizabeth Maluenga
DOCTORANTE – UNERG                 
POSTGRADO CIENCIAS DE LA EDUCACION-AULA TERRITORIAL ALTAGRACIA DE ORITUCO

 UNA CONMOVISIÓN AL MUNDO CIÉNTIFICO
 
 A partir de esta mirada, los agentes cognitivos interpretan su propia naturaleza y la de todo lo que existe.
De allí que la complejidad de las sociedades actuales en constante procesos de cambios fuertemente tecnologizados y globalizados requiere nuevos escenarios de actuación superando los hábitos de intervención socioeducativa tradicionales,  reclamando de la educación su función social: una Mediación Pedagógica Intersubjetiva, exigiendo a los educadores una mayor aportación en los espacios básicos del desarrollo de los colectivos que son los discentes.
Un punto de vista particular es que, la educación trasciende la escuela y al conjunto de las instituciones responsables de la gestión educativa, para instalarse en el campo de la política social en su conjunto.
Así la educación debe moverse ante un conocimiento de las necesidades, para transitar  hacia un modelo claro que apueste por generalizar la cultura de bienestar, este debe ser uno de los desafíos fundamentales de ella, aplicarse al contexto social, superando el asistencialismo de viejos patrones políticos y entendimiento a la participación como imprescindible elemento educativo.
En línea con lo expresado, la Mediación Pedagógica del conocimiento, emerge de las interacciones múltiples que realizan docentes y discentes en el marco de una institución educativa, con la finalidad de facilitar la adquisición de determinadas competencias, motivaciones, actitudes y cualidades que el primero requiere para avanzar en su propósito formativo. En estos tiempos de la sociedad del conocimiento, y de la construcción de aprendizajes vía e-learning, éstos se pueden lograr mediante la modalidad asincrónica, es decir, en espacios virtuales de aprendizajes.
En todo caso, la intencionalidad del docente pedagogo, al relacionarse con el aprendiente tiene que recobrar también lo afectivo y lo valorativo, orientando siempre las pulsiones y los motivos para recuperar y resignificar la ética como profesional de la docencia en sus enfoques, argumentos e intervenciones para romper con la rutina de la práctica educativa anclada en el pensamiento simple y descriptivo que poco favorece el aprendizaje. 
                
"El profesor es quien se dedica profesionalmente a educar a otros, quien ayuda a los demás en su proposición humana, quien contribuye a que el alumno despliegue al máximo sus potencialidades, participe activa y responsablemente en la vida social y se integre en el desarrollo de la cultura".
Blat y Marín, 1980. 3.
E. Maluenga T.

 



 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario