lunes, 26 de octubre de 2015

FUNDAMENTO HERMENEUTICO DESDE LA ONTOPERCEPCIÓN DE LAS RELACIONES INTRAFAMILIARES


Por: María Isabel Naranjo A.
C.I 7.289.193
Doctorante UNERG

     Es sabido que la hermenéutica moderna nace en el ambiente de la reforma que desconfía de las interpretaciones recibidas de la tradición católica. Quienes la practican, pertrechados de diversos saberes la filología, la arqueología, entre otros, buscan una interpretación genuina de los textos bíblicos. Este movimiento al que pertenecen J. Dannhauer, J. Chladenius, G. Meier, F. Ast,  es el que Gadamer denomina la prehistoria de la hermenéutica moderna. El panorama da un giro copernicano  cuando Schleiermacher propone una hermenéutica que tiene como objeto toda comprensión de un discurso ajeno  y una metodología que sea tal que, como tecnología propiamente dicha, no sea solamente el fruto atento de trabajos magistrales de artistas en el citado dominio, sino que exponga bajo una forma conveniente y científica todo el entendimiento y las razones de ser del proceso. Esta metodología tiene  un doble aspecto y un doble método: El discurso es objetivo en cuanto participa de una lengua, y, desde esta perspectiva, necesita un estudio gramatical, histórico, que se rige sobre todo por el método comparativo; por otra parte, todo discurso es obra de un hablante, por tanto, se necesita un estudio subjetivo, psicológico, que tiene como método la adivinación. Al final, o en el mismo proceso, los dos movimientos se equilibran: La adivinación no recibe su certeza sino en la comparación que la confirma; sin ella puede acabar siendo fanática. Pero la comparación no ofrece unidad alguna: Lo general y lo particular deben compenetrarse y esto sólo se da por adivinación.
     Al analizar el procedimiento, se advierte que aquí el objetivo de la comprensión no es el texto sino la intención del autor, y lo que se pretende no deja de ser una intropatía entre el intérprete y el autor. De allí se afirma no compartir la concepción romántica y psicologizante de la hermenéutica salida de Schleiermacher y Dilthey, para quienes la ley suprema de la interpretación es la búsqueda de una congenialidad entre el alma del autor y la del lector. A esta búsqueda, a menudo imposible y siempre confuso, de una intención escondida detrás de la obra, yo opongo una búsqueda que se dirige al mundo desplegado delante de la obra. Y esto porque en aquella hermenéutica a la interpretación se le asignaba como tarea última no aquello que dice un texto sino aquello que se expresa en él. De esta forma el objeto de la hermenéutica es deportado sin cesar del texto, de su sentido y su referencia, hacia lo vivido que en él se expresa.
     Pero antes, ya Heidegger y Gadamer habían arruinado muchas de las pretensiones de la hermenéutica romántica. Según los análisis de Heidegger la preeminencia del comprender es ontológica antes que epistemológica. Comprendemos desde nuestra posición, de modo que: Comprender no es un ideal resignado de la experiencia vital humana en la senectud del espíritu,  la comprensión es el modo de ser del estar-ahí en cuanto que es poder ser y posibilidad. La hermenéutica así concebida no es en primer lugar una reflexión sobre las ciencias del espíritu, sino una explicitación del lugar ontológico donde éstas pueden edificarse. Esta radicalización de la hermenéutica tiene muchos corolarios, tanto en los aspectos fundantes, como en los metódicos o ametódicos de la comprensión. Así, por ejemplo, el objeto último de la hermenéutica ya no podrá fijarse en la comprensión del discurso ajeno, ni se podrá pretender la objetividad de tal comprensión, porque el sujeto participa de lo que conoce; la hermenéutica concebida como reconstrucción, como la imaginaba Schleiermacher, debe ser sustituida por una hermenéutica entendida como mediación, aceptando que la comprensión del texto del pasado es mediación para la comprensión de sí mismo en el presente. Un proceso semejante debe seguirse en lo que se refiere a los postulados de Dilthey: La conciencia histórica tiene que ser reemplazada por la determinación de la conciencia histórica con minuciosidad los análisis se llega a la conclusión de que la base sobre la que debe edificar la hermenéutica es la ontológica, pero observa al mismo tiempo que es necesario insertar una instancia crítica en la pertenencia, o dicho de otra forma, tiene que haber una posible diferenciación entre comprender una cosa u otra, o en comprender de una o de otra manera. 
     Por eso introduce la temática abordada para el desarrollo de mi trabajo Ontopercepción docente y  la relación  intrafamiliar como  reflejo en el ámbito escolar. Una hermeneusis axiológica desde el contexto social, se trata de una aproximación desde lo hermenéutico, que concibe la noción educativa como elemento clave para la formación de ciudadanos y ciudadanas en el contexto de los procesos de globalización planetaria y la redefinición de la sociedad en tiempos posmodernos. El investigador, afirma que los fenómenos sociales, culturales, políticos, económicos o tecnológicos no dejan de perfilarse en la redefinición de los avances sociales. Así, el mensaje en cualquiera de sus modalidades conjuga el poderío intrínseco para mostrarse en el ámbito de la importancia comunicativa didáctica y el devenir humano planetario. La investigación revisada guarda relación con el tema en estudio, dado que se estudió el fenómeno de la formación de ciudadanos y ciudadanas basados en el establecimiento de la cultura de paz y vida, se trata en ambas de aproximarse a esa sociedad justa y reflexiva que se desea tener en el futuro.

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