REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD RÓMULO GALLEGOS
DE LOS LLANOS CENTRALES
DOCTORADO CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
AULA TERRITORIAL ALTAGRACIA
ASIGNATURA: SOCIALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
FACILITADOR:
DR. DANIEL AVENDAÑO
ÉTICA
EMERJENTE EN TIEMPOS DE TRANSFOMACIÓN EDUCATIVA
UNA REALIDAD SOCIAL AFECTIVA EN LA PRAXIS PEDAGAGICA.
A lo largo de la
historia la ética ha venido a establecer el génesis del deber ser de las normas
que rigen las acciones del comportamiento del ser humano en la sociedad, el
cumplimiento del deber, el respeto, la integridad ético- moral y la valoración constituyen
la naturaleza, la esencia del sentido de la vida y de la educación contribuyendo a que las acciones cotidianas
sean constructivas para el beneficio individual y colectivo. En la actualidad, la ética se halla ante un
nuevo paradigma, un nuevo modelo de interpretación y de comprensión del verdadero
significado del vivir en una sociedad tan cambiante y compleja.
Hoy más que ayer se hace evidente que los procesos
globales han desatado fuertes contradicciones y lo que debería ser el surgimiento de
profesionales más comprometidos con el
servicio de la docencia en su diario accionar,
se traduce en caos, en trastorno o malestar moral desvirtuando el comportamiento dentro del
aula y fuera de ella; generando una crisis de valores éticos, dándole un giro
completo al deber ser del docente como ente transformador de la realidad
social.
Cabe considerar, que la humanidad esta viviendo una
crisis de valores de la cual no escapan las y los profesionales de la docencia.
La mayor parte de esta situación vivida es consecuencia del individualismo
donde cada quien busca su bienestar y provecho sin tomar en cuenta la necesidad
del otro.
Partiendo de esta afirmación, se deduce que existe
una imperiosa necesidad de un cambio en la jerarquización de los valores, a
través del fortalecimiento de nuevas formas de desarrollar una praxis
pedagógica llena de creatividad e imaginación tomando como principios el amor, la
solidaridad, honestidad, moral y ética que conlleven, a su vez, a favorecer el
desarrollo de la identidad nacional,
donde la ética y la moral sea el faro que ilumina la mente y el corazón del
docente dentro de un contexto libre y democrático.
Por ello, es necesario un renacer de la ética, hacer
que emerja de las profundidades de la conciencia para el fortalecimiento de una
educación humanística social que promueva la formación
de un ciudadano con principios, actitudes, virtudes y valores de libertad, cooperación,
solidaridad y convivencia, un ser humano
que se sienta identificado con su contexto histórico cultural y su país.
Estas acciones implican la puesta en juego de un
conjunto de saberes que vincula la teoría y la práctica, la ética y la eficacia
en procesos que apuntan a un mejoramiento permanente de la praxis pedagógica,
como explosión creativa y transformadora de todas las potencialidades que
adornan y enaltecen al docente. Esto indica la vía a seguir para afianzar una
visión crítica que permita mejorar lo
humano y de esta manera edificar un equilibrio entre la ética, el ser docente y
la praxis pedagógica a fin de garantizar
un desarrollo integral del estudiante.
Gladys
Mendoza
C.I.
7.299.255


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