miércoles, 4 de noviembre de 2015

REFLEXIONES EDUCATIVAS




Gladys Liendo
C.I:12.512.262
Doctorando en: Ciencias de la Educación.
Altagracia de Orituco, UNERG
                           REFLEXIONES EDUCATIVAS
      Desde tiempos remotos el hombre ha tratado de dar explicaciones a los hechos o fenómenos ocurridos y observados en la sociedad. En la prehistoria por ejemplo, los aborígenes explicaban a manera de mito el origen del día y de la noche, estas interpretaciones continuaron con el transcurrir del tiempo, aportando aspectos significativos y mejorándose cada vez más los resultados de estas investigaciones, surgiendo de esta manera nuevas visiones de la educación.
Desde esta visión, en cada contexto y momento histórico ocurren cambios y transformaciones debido a que la realidad no es estática, sino dinámica y requiere de su estudio para ser  analizada, interpretada y comprendida a los fines de darle solución a los problemas que pudieran presentarse  en la dinámica del desarrollo de la naturaleza humana. En concordancia con lo expresado, la educación constituye el instrumento más poderoso  para la superación del ser humano, pues a través de ésta se  logra el desarrollo de los pueblos, dado que la misma conlleva al progreso económico, científico,  tecnológico y cultural, además permite reconstruir y reforzar  el sistema de valores e intereses fundamentales de la sociedad.
        La educación en términos generales, debe ser un proceso de producción y recreación del conocimiento que la sociedad hace de sí misma, es por ello que a nivel mundial, la educación y la pedagogía designan un amplio horizonte de realización y transformación social en tanto ambas encierran un tesoro para la humanidad. De la educación emergen políticas, lineamientos, programas y prácticas dirigidas a los colectivos sociales, las cuales son instrumentalizadas por las organizaciones educativas a fin de corregir los desequilibrios  que se presentan en el complejo sistema conformado por individuo, organización, cultura y sociedad.
Sin embargo, esta sociedad postmoderna exige planteamientos educativos más ambiciosos y desafiantes, fundados no solo en una reforma política, programática, normativa y centrada en vetustos contenidos curriculares, sino en una reforma en el pensamiento, tanto de los agentes gubernamentales, como de los actores vinculados directamente con el acto pedagógico. Debe ser una reforma acorde con los constantes cambios tecnológicos, la influencia de los medios y redes de comunicación en el contexto de una sociedad hipercompleja afectada por la confrontación de los enfoques políticos, y sobre manera permeada por una  inmensa crisis de valores.
           En esta dirección es posible pensar en una conexión fecunda con la educación en valores, puesto que la misma contribuye a fomentar una postura ética de actuación que debe conducir a fortalecer los nexos entre individuo, educación, cultura y sociedad.     
     Es importante precisar que, el maestro ante un mundo globalizado debe auto-reconocerse como un estudiante de por vida, aunque su imagen ha cambiado al pasar de los tiempos al igual que su mentalidad y sus necesidades profesionales, es imprescindible el uso de sus herramientas teóricas, prácticas didácticas y tecnológicas modernas que le ayuden a fortalecer su labor desde la perspectiva Transdisciplinaria, concebida como nuevas realidades, que desde la óptica positivista no podíamos ver. El desafío ahora es acercarnos a nuevos horizontes, afrontar los cambios y concebir el mundo y el proceso de orientación de los aprendizajes de manera diferente. De modo que, el acto educativo no pude ser visto de manera simple porque no lo es; en tal sentido la gestión pedagógica del docente visto desde la postura Transdisciplinaria se centra en un intento de humanizar a la humanidad y para ello el docente debe empezar por sí mismo puesto que el forma parte de ese bucle recursivo de modo constante.

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